1er. lugar en “Biennalle della Nacioni Venezia 2018”

Todos nosotros desde niños dibujamos en pequeños pedazos de papel nuestros sueños, pero solo aquellos que al crecer seguimos pintando nuestros sueños logramos hacerlos realidad.

Es posible lograr todo lo que nos proponemos. Quiero dedicarle este premio a México, porque México desde pequeños nos prepara para vencer obstáculos, para trepar muros, para derribar barrares, para cruzar océanos y para nunca rendirnos.
Gracias al jurado que me ha dado este premio por entender que México se pinta solo.

 

El increíble ascenso artístico de la pintora mexicana no se detiene.
Se destacó por la inspiración pictórica con la obra “Politea” admirada y elogiada por los críticos acreditados en la XII cumbre mundial de comunicación política que acaba de finalizar en la Ciudad de México. Su obra representa el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana, un lugar dedicado a lo mejor de las bellas artes, donde arte y cultura se funden.

Karla con su increíble talento y dedicación, y su experimentación pictórica continua, trae arte y cultura al mundo.  Galardonada hace unos meses en Florencia con el premio Leonardo da Vinci, una ciudad Italiana que adora profundamente y por la que siente una sincera atracción, que ahora comienza a descubrir y apreciar.
En la Bienal de las Naciones de Venecia, presenta dos obras espléndidas, dos visiones iguales de una romántica Venecia, para estos 2 hermosos lienzos, adopta dos técnicas totalmente diferentes, uno en blanco negro y uno en color, que son la síntesis de su constante trabajo de investigación y perfección, inmediatez y reflexión.

El estilo artístico que los une tiene orígenes en el arte pop. Ella está interesada en la forma y representación de la realidad con una mirada a la vida y lugares como este.
Supera los convencionalismos artísticos del pasado y se acerca al mundo de Lichtenstein, donde el característico paisaje urbano tiene un sentido dinámico de la experiencia cotidiana y una densidad estética potencial de cada momento vivido. El color en la pintura es el resultado de la investigación, la experimentación. Aquí admiramos una técnica cromática que ella ha patentado, basado en cera, tinta y acabado brillante. Los efectos obtenidos son similares a la acuarela, pero aparecen más brillantes y con diferentes materiales.

El hábil dominio artístico se combina con una extraordinaria ironía en los contenidos y significados, las formas de la realidad se transforman convirtiéndose en “sujetos” de un teatro dinámico, donde hay un fenómeno de interpenetración visual de imágenes reales y reflejadas.

Una atmósfera de quietud se respira en el trabajo en blanco y negro, el realismo está contaminado con un ensoñador momento inmóvil, todo es paz, todo es contemplación, cada detalle es poesía, la luz se filtra entre los palacios acariciando la piedra, los mármoles de los palacios, la brillante madera de la góndola. Karla de Lara es todo esto, un artista increíble que triunfa con el mismo tema para producir dos obras diferentes una de la otra.

A Karla de Lara le gusta descubrir nuevos mundos artísticos, sin fronteras, sin limitaciones técnicas sin atascarse en un estilo único.

Karla De Lara explora, evoluciona, toca, verifica, saborear sin perder la poesía artística que la distingue y que continúa emocionándonos.

Chiara Sticca 
asesor de arte