El arte en tiempos de coronavirus

Hoy, el arte refleja una realidad contrastante, que se transforma de manera casi inmediata y que se sustenta en una conciencia social inmersa en los medios de comunicación. Una realidad llamada coronavirus.

Se viven tiempos únicos, los hábitos y rutinas se han modificado. Los espacios han modificado su función, las prioridades se han reestructurado y nosotros ya no somos los mismos. Evolución y cambio viven bajo nuestro mismo caparazón; así, el arte.

Retratar únicamente la realidad no es válido, hay que reconstruirla, reinterpretarla y proyectarla desde una nueva perspectiva. El arte en sus diferentes expresiones, técnicas y propuestas ha mostrado su visión a través de los medios digitales.

Los principales exponentes de la actualidad se han “atrincherado” en sus estudios para desarrollar la nueva expresión de este fenómeno llamado “pandemia”, definiendo nuevos paradigmas con poderosos significados. Tratándose de provocar nuevas experiencias en el público, ya sea provocando o tan solo evocando una nueva forma de pensar, sentir y percibir esta realidad llamada: coronavirus.

El arte no tiene barreras, a pesar de la distancia social y el confinamiento actual, éste ha encontrado en el mundo virtual su mejor escaparate y la manera de seguir accesible sin romper la “sana distancia”. Sin duda, hoy más que nunca el arte requiere de la tecnología, así como la tecnología hoy más que nunca requiere del arte. Una relación simbiótica, que parece sólida y duradera.

Karla de Lara siempre ha creído que el arte que sobrepasa los límites y define nuevos significados es el que transformará la forma como pensamos y sentimos, y su obra en ésta época así lo demuestra, buscando sorprender y llevar al público hacia el único lugar donde no nos pueden prohibir ir… hacia el interior de nosotros mismos.