
El 13 de diciembre de 2023, Karla de Lara presentó la escultura monumental “El Corazón de Tonalá”, una obra en bronce de cuatro metros de altura creada para conmemorar el 150 aniversario de Tonalá como municipio. La escultura fue presentada durante una ceremonia cívica a la que asistieron autoridades locales, artistas, artesanos y miembros de la comunidad, convirtiéndose en uno de los eventos centrales de la celebración histórica.
Concebida como un símbolo de identidad cultural y orgullo comunitario, la obra se instaló como un tributo permanente a una de las ciudades más representativas de la tradición artesanal mexicana.
Tonalá: cuna del arte popular mexicano
Ubicado en el estado de Jalisco, Tonalá es reconocido internacionalmente como uno de los centros más importantes de producción artesanal en México. Desde tiempos prehispánicos, la región ha sido un lugar donde el barro, el fuego y la artesanía han forjado un legado cultural transmitido de generación en generación.
La ciudad es particularmente conocida por su cerámica —especialmente el barro bruñido y el barro canelo—, así como por otras tradiciones artísticas como el vidrio soplado, la forja, la cartonería y el repujado en metal.
Dentro de este contexto, la creación de una escultura conmemorativa para el aniversario del municipio también representa un reconocimiento a la creatividad colectiva de su gente.
Un símbolo para la memoria de la ciudad
La escultura “El Corazón de Tonalá” fue concebida como una representación simbólica del espíritu creativo de la ciudad. Su forma evoca el corazón como metáfora universal de la vida, la identidad y la pertenencia, mientras que su escala monumental la integra en el paisaje urbano como un punto de encuentro para la comunidad.
La obra fue producida utilizando la técnica de fundición a la cera perdida en bronce, uno de los procesos escultóricos más antiguos y refinados en la historia del arte.
El arte público como identidad cultural
A lo largo de su carrera, Karla de Lara ha explorado intervenciones artísticas en espacios públicos, concibiendo el arte como un vehículo para fortalecer la identidad cultural.
«Tonalá tiene un corazón profundamente artístico. Esta escultura es un homenaje a su gente, a su historia y a la creatividad que ha definido esta ciudad durante generaciones».
Karla de Lara
Un símbolo de identidad perdurable
Más allá de su presencia escultórica, “El Corazón de Tonalá” funciona como un símbolo urbano que celebra la creatividad, la memoria y el orgullo de una comunidad cuya identidad ha estado durante mucho tiempo ligada al arte y la artesanía.
En este sentido, la obra no solo conmemora un aniversario histórico, sino que también proyecta el espíritu creativo de Tonalá hacia el futuro.
