
En mayo de 2019, Karla de Lara fue invitada a participar en una residencia artística en el programa MACRO Asilo, dentro del Museo de Arte Contemporáneo de Roma (MACRO), una de las instituciones más importantes de Italia dedicadas al arte contemporáneo. Como parte de esta residencia, la artista presentó la exposición “L’anima dell’arte”, un proyecto que exploró la relación entre la creación artística, la identidad cultural y el diálogo internacional.
MACRO Asilo: un laboratorio abierto para el arte
La iniciativa MACRO Asilo fue concebida por el curador Giorgio de Finis como una plataforma experimental que transformaría el museo en un entorno creativo abierto. Bajo esta visión, el museo se convirtió en algo más que un espacio de exposición; evolucionó hacia un laboratorio vivo para la producción artística, donde los artistas podían trabajar frente al público, interactuar con los visitantes y desarrollar proyectos en tiempo real.
Dentro de este marco, la invitación extendida a Karla de Lara le permitió integrar su lenguaje visual en un espacio dedicado a la experimentación artística y al intercambio cultural.
Una semana de creación en Roma
Durante su residencia de una semana en MACRO Asilo, Karla de Lara desarrolló una serie de obras que culminaron en la exposición “L’anima dell’arte”. El proyecto exploró la dimensión emocional de la pintura y reflexionó sobre la energía invisible que impulsa la creación artística.
El título de la exposición — L’Anima dell’arte, o “El alma del arte” — se refiere precisamente a esa dimensión intangible de la práctica artística, donde convergen la técnica, la emoción y la intuición.
Un diálogo entre culturas
La presencia de Karla de Lara en MACRO Asilo también representó un momento importante de diálogo entre el arte contemporáneo mexicano y el panorama cultural europeo. Su obra, caracterizada por la fusión del hiperrealismo técnico y la estética pop contemporánea, ofreció una perspectiva distintiva dentro del contexto museístico romano.
Para la artista, trabajar en Roma también significó interactuar con una ciudad moldeada por siglos de historia artística.
“Roma es un lugar donde el arte parece existir en cada rincón. Crear aquí significa entablar un diálogo con siglos de historia artística.”
Karla de Lara
La energía invisible de la creación
La exposición L’anima dell’arte invitó al público a reflexionar sobre el origen del propio impulso creativo. Más allá de la técnica, el proyecto buscó revelar lo que permanece invisible dentro del proceso artístico: la emoción, la memoria y la identidad.
La residencia de Karla de Lara en MACRO Asilo se convirtió finalmente en un momento de intercambio cultural y un hito importante en su carrera internacional, fortaleciendo su presencia en el circuito del arte contemporáneo europeo.
